Una historia bien linda, de esas que se guardan en un clic.
Despertar menos tarde.
Abrir las ventanas para que entrecerrar los ojos.
Salir un rato.
Un rato para equivocarse y perderse un poco en el camino para seguir tirando ilusiones con la cámara.
Bajar la ISO, usar el macro, zoomear un poco y apretarse las ganas.
Y el sol pega tibio en las mañanas de agosto.
“¿Un caballo o un perro?” se dicen dos niños. Para mí que es una nube nomás.
Y si en una de esas. Si de casualidad o de alegría vos te cruzás delante del lente, ya está: te guardé en la tarjetita de memoria y en algún lado más que ya sabés y voy a evitar la cursilería de decírtelo.
sábado 15 de agosto de 2009
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3 comentarios:
Hermoso relato de imágenes que se capturan y se guardan.
Hermoso momento de salir con la máquina a guardar esos momentos.
Y hermoso es encontrarme con un nuevo post tuyo.
Te dejo un abrazo y espero que estés muy bien.
Gracias, Marina. Espero poder retomar.
Saludos.
que lindas imágenes.
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