Hacía tiempo que estaba por hacerlo, pero las decisiones estúpidas y rutinarias no le habían dejado parar. Era sólo detenerse un minuto en esa esquina del semáforo, donde nunca había lugar para estacionar y sobraba el apuro de los coches de atrás. Pero hoy sencillamente se decidió. Se detuvo 30 metros más allá y corrió como apurado por costumbre nomás hasta el puesto de flores. Pidió los jazmines que tanto le iban a gustar a ella y que el cartel rezaba "por $ 10". Pero el florista le dijo que en realidad estaban "a $ 15" y él sin protestar le dijo que debía volver al auto porque sólo había tomado el cambio y el florista (reconociéndose inmoral supone él) le dijo que no, que no se preocupara. Todo quedó en $12 pesos y los jazmines se apoyaron sobre el tablero contra el parabrisas, bien en frente para que él pudiera verlos y disfrutarlos mientras duraba el viaje. Se sintió bien. Con ese placer chiquitito de héroe ingenuo que nadie reconoce. “Un hombre con flores es un verdadero hombre” se pensó para sí con una alegría que sabía era medio tonta demás, pero que igual disfrutaba, que se parecía a su estilo, a una patente que hacía un buen tiempo le enorgullecía a escondidas y de nada le servía pero no se resignaba a perder. Así emprendió nuevamente el viaje. Hizo la ruta de siempre. Se cruzó con las mismas esquinas, paró en los mismos semáforos donde autos distintos lo miraban con rencor porque se le había ocurrido subir el volumen del CD en vivo de los Héroes del Silencia que hacía tanto no escuchaba y ahora acompañaba con entusiasmo de adolescente. Siguió hasta que paró en la penúltima luz roja del camino. Ahí, nuevamente vio al chico sordomudo que canjea papelitos que cuentan su suerte por alguna moneda que muchos quieren llamar limosna, otros ayuda y él simplemente moneda. La camioneta que estaba delante y que valía unas diez veces más que su autito (y que pudo haberlo hecho por casualidad, no por egoísmo o mezquindad, reconoció), no le dio nada. Igual al auto anterior. Él hizo lo de siempre, recibió el gesto de agradecimiento sincero con el que el chico se llevó su mano derecha hacia el mentón y, lo que lo sorprendió, lo que le estampó una sonrisa de esas que salen sin compromiso alguno, fue que el chico le señaló los jazmines sobre el tablero contra el parabrisas para ser disfrutados y, con un amabilísimo gesto de aprobación, se despidió mientras se iba.
Cuando llegó a su casa, sin detener del todo la marcha y al pasar junto a ella que lo esperaba en el portón, extendió su mano por la ventanilla para disfrutar la sorpresa de ella al recibir el breve ramo. Y nuevamente sintió esa sensación de que estaba siendo feliz.
lunes 15 de diciembre de 2008
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18 comentarios:
Qué lindo dejarse conmover. Y animarse.
Y lo barato que es, ¿vio?
Gracias, Siesta.
Y lo fácil :)
Una pavadita, Mary, gracias.
Mi marido me traia flores todas las semanas, ahora hace unos meses que no.
se lo recodare sutilmente
gracias
Uy me encantó, hermoso. Realmente.
Boti, un gusto conocerte este anio
te deseo lo que desees para manana y que pases unas hermosasfiestas con los tuyos
mary
Qué maravilla esos detalles!!! Qué bien se siente darlos y recibirlos!!! Pero, sobre todo, darlos...
Un abrazo muy grande y mi deseo de Felicidad para vos y tu familia. Que la pases muy lindo y se concreten todos los deseos.
Marina.
Chica, gracias.
Mary, lo mismo y más. Y me alegra mucho también recordar el 2008 como el año en que Botijabobo tuvo su Primera Lectora. Felicidades.
Gracias, Marina por volver por aquí. Felicidades y excelente 2009.
y???
Jeje, Mary, me encantó su nick. Después de cinco días a pura playa he vuelto, pero no prometo nada, entre el verano y las Fiestas y el trabajo no es fácil, le pido una semana de aguante, ¿puede ser, Primera Lectora?
Gracias
knock knock
¡Ups! Perdón, Mary, me quedé dormido, prometo algo para esta semana. Gracias.
Tentada de sumar un "Y?". Pero no se apure. Hágalo con gusto.
Ay, Siesta, el gusto me sobra pero el tiempo me se me anda escapando. Mantengo y duplico la promesa: en esta semana algo habrá.
Gracias por el apoyo.
Y?????????
que buenos jazmines compró que todavian le huelen
Mire que es divertida, Mary. Sólo pude escribir sobre los Temituestes, pero ya iré de nuevo por flores o algo, vaya uno a saber qué. Perdón.
ZZZZZZZZZZZ
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